domingo, 23 de septiembre de 2007

EL SACERDOCIO DEL CREYENTE



Usted puede reconocer con celo y temor de Dios la importancia de tener una Palabra Pura, le presentamos fragmentos de cómo debe leer la verdadera Palabra de Dios en español, correctamente traducida de los textos puros ¿por qué no los compara con su Biblia?

“Yo sé que todo lo que Dios hace, eso será por siempre: sobre aquello no se añadirá, ni de ello se disminuirá; y hácelo Dios, para que delante de él teman los hombres.” Ecclesiastés 3:14

“Las palabras del Señor, palabras puras; plata refinada en horno de tierra, purificada siete veces. Tú Oh Señor las guardarás; las preservarás por siempre de aquesta generación.” Salmo 12:6,7.

“Por siempre, Oh Señor, tu palabra está establecida en el cielo”. Sal. 119:89

“... cualquiera que se enojare sin razón con su hermano...” Mateo 5:22.

“Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, diciendo: Este pueblo con su boca se acerca a mí y con sus labios me honra; mas su corazón está lejos de mí.” Mateo 15:7, 8.

“... ninguna carne sería salva;” Mateo 24:22.

“No he venido a llamar a los justos, mas los pecadores a arrepentimiento.” Marcos 2:17.

“Bendito sea el reino de nuestro padre David, que viene en el nombre del Señor: ¡Hosanna en las alturas!” Marcos 11:10.

“Y decía a Jesús: Señor, acuérdate de mí cuando vinieres en tu reino.” Lucas 23:42.

“En el principio era la Palabra, y la Palabra era con Dios, y la Palabra era Dios.” Juan 1:1

“Y cumplidos cuarenta años, el ángel del Señor le apareció en el desierto del monte Sinaí en una llama de fuego en una zarza.” Actos 7:30.

“Y él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús a quién tú persigues: dura cosa te es dar coces contra el aguijón.” Actos 9:5

“Y cuando ellos lo oyeron, glorificaron al Señor; y le dijeron: Ya ves, hermano, cuántos millares de Judíos hay que han creído; y todos son celosos de la ley.” Actos 21:20

“Ahora pues, ¿por qué te detienes? Levántate, y sé bautizado, y lava tus pecados, invocando el nombre del Señor.” Actos 22:16

“Porque no somos como muchos, mercaderes falsos que corrompen la palabra de Dios: antes como de sinceridad, como de Dios, delante de Dios, hablamos en Cristo.” 2 Corintios 2:17

“Llevando siempre por todas partes en el cuerpo la muerte del Señor Jesús, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestro cuerpo.” 2 Corintios 4:10

“Y Jesús les dijo: ¿No veis todas estas cosas? De cierto os digo, que no será dejada aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada.” Mateo 24:2

“Y no hallaban: y aunque muchos testigos falsos vinieron, no lo hallaron. Mas a la postre vinieron dos testigos falsos,” Mateo 26:60

“Y luego el padre del muchacho dijo, clamando con lágrimas: Señor, yo creo: ayuda mi incredulidad.” Marcos 9:24.

“Y le acusaban los príncipes de los sacerdotes de muchas cosas: mas él no respondió nada. Y le preguntó otra vez Pilato, diciendo: ¿No respondes nada? Mira cuán muchas cosas atestiguan contra ti.” Marcos 15:3,4.

“Y el niño crecía, y se fortalecía del Espíritu, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios era sobre él.” Lucas 2:40

“Y salían también demonios de muchos, dando voces, y diciendo: Tú eres Cristo, el Hijo de Dios; mas él reprendiéndoles no les dejaba hablar; porque sabían que él era el Cristo.” Lucas 4:41

“Y mirándolos a todos en derredor, dijo al hombre: Extiende tu mano, y él lo hizo así, y su mano fue restituida sana como la otra.” Lucas 6:10.

“Y todos estaban atónitos de la grandeza de Dios. Y maravillándose todos de todas las cosas que hacía Jesús, dijo a sus discípulos:” Lucas 9:43.

“Porque no me avergüenzo del evangelio de Cristo; porque es el poder de Dios para salvación...” Romanos 1:16.

“... consentimiento de ambos, por ocuparos en ayuno y en oración;” 1 Corintios 7:5.

“... desde tiempos eternos en Dios, que creó todas las cosas por Jesu Cristo.” Efesios 3:9.

“A la figura de la cual el bautismo, que ahora corresponde, nos salva...”1ª Pedro 3:21.

... y cientos de diferencias más!!!

El Espíritu Santo es quien preserva su palabra a través de la iglesia local, es decir: Los creyentes bíblicos, redimidos por la Sangre de Cristo y miembros de la Iglesia que es el cuerpo de Cristo, y que son los hornos de tierra del Salmo 12. Ejercer con celo el sacerdocio del creyente, adquirido juntamente con la salvación, implica defender la pureza de la Biblia, siendo usados por el Espíritu Santo como los hornos de tierra del Salmo 12:6, 7, que dice: “Las palabras del Señor, palabras puras; plata refinada en horno de tierra, purificada siete veces. Tú Oh Señor las guardarás; las preservarás por siempre de aquesta generación.”

1 comentario:

Anónimo dijo...

DIOS TIENE UN NOMRE.JEHOVÀ.
DESDE TIEMPOS TEMPRANOS A ELEJIDO SU PUEPO,UNA SOLA FÈ,ESTA VENDRA EN SU NOMBRE PARA SANTIFICARLO.
NO DARAN LA GLORIA A SI MISMOS,SI NO QUE IMITANDO A JESÙS DARAN GLORIA A JEHOVÀ DIOS TODO PODEROSO.
atte.estudiante de la biblia ò testigo de jehovà